La cifra de víctimas mortales por las intensas lluvias, inundaciones y deslizamientos de tierra que azotan a Bolivia desde hace un mes se elevó a nueve, según reportaron las autoridades este [día de la semana].
Los últimos decesos se registraron en la región del Trópico de Cochabamba, donde cuatro personas, entre ellas dos menores de edad, perdieron la vida tras ser sepultadas por un derrumbe. Sin embargo, la tragedia se extiende a otras regiones del país.
Un mes de luto
A principios de noviembre, dos personas fallecieron en Chuquisaca arrastradas por un río crecido, mientras que un adolescente de 14 años murió alcanzado por un rayo en Sucre. En Tarija, un adulto mayor perdió la vida aplastado por un muro, y en La Paz, una niña de 5 años quedó sepultada en una riada.
Cientos de familias afectadas
Además de las víctimas mortales, las autoridades bolivianas reportaron que al menos 200 familias se encuentran en situación de emergencia debido a los desastres naturales. Viviendas destruidas, cultivos arrasados y pérdida de enseres son algunas de las consecuencias de las intensas lluvias.
Llamado a la solidaridad
Ante esta grave situación, las autoridades hacen un llamado a la solidaridad nacional e internacional para brindar ayuda a las familias afectadas. Se necesitan alimentos, ropa, medicamentos y materiales de construcción para reconstruir las viviendas dañadas.
Zonas de conflicto agravan la situación
La tragedia se ha visto agravada en algunas regiones, como el Trópico de Cochabamba, donde los bloqueos de caminos y los actos de violencia han dificultado las labores de rescate y asistencia a las poblaciones afectadas.
Prevención y mitigación
Expertos advierten que las intensas lluvias y los desastres naturales son cada vez más frecuentes debido al cambio climático. Por ello, hacen un llamado a las autoridades a fortalecer los sistemas de alerta temprana y a implementar medidas de prevención y mitigación de riesgos.
Fotos: Agencias
Reporte Relámpago

