Lo que debía ser una noche de celebración histórica por el primer título de la NBA en 53 años para los New York Knicks, se transformó en una tragedia devastadora para una familia en California. Jameson, un perro mestizo de dos años, fue abatido por disparos de agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) durante una intervención policial en un complejo residencial de Canoga Park el pasado sábado por la noche.
El incidente se desencadenó poco después de las 8:00 p.m., cuando los agentes de la División de Patrulla de Topanga acudieron al lugar tras recibir un reporte al 911 que alertaba sobre gritos de auxilio provenientes de un apartamento. El vecino que realizó la llamada, quien ahora manifiesta un profundo sentimiento de culpa, declaró haber creído que su vecina se encontraba en una situación de peligro real.
Sin embargo, al llegar al sitio, los funcionarios constataron que la mujer no corría peligro. Los gritos que habían alarmado al vecindario eran, en realidad, expresiones de euforia por la victoria de los Knicks frente a los San Antonio Spurs, que sellaba su campeonato.
Según el informe preliminar de las autoridades, al presentarse en la residencia, los oficiales solicitaron a la dueña que asegurara a su mascota, Jameson. Tras un breve momento en el que la mujer cerró la puerta, esta fue abierta nuevamente, permitiendo que el perro saliera. Los funcionarios sostienen que el animal se abalanzó contra uno de los agentes, lo que los obligó a accionar sus armas, causando la muerte del canino.
La versión de los propietarios difiere radicalmente de la policial. La familia describe a Jameson como un animal cariñoso, noble y carente de agresividad. Horas antes del fatal desenlace, el perro compartía la alegría familiar vistiendo incluso una camiseta del equipo campeón.
Un video registrado tras el tiroteo ha conmovido a la opinión pública, mostrando la desesperación e incredulidad de los presentes.
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Reporte Relámpago

