Lo que comenzó como una desesperada carrera contra el tiempo a más de 4.600 metros sobre el nivel del mar, se ha transformado hoy en un emotivo testimonio de esperanza y supervivencia. Cumbre, la perrita rescatada en las cumbres del volcán Ruco Pichincha junto a sus cachorros, ha completado exitosamente su proceso de recuperación y está lista para encontrar un hogar definitivo.
Hace solo unos días, la vida de esta familia canina pendía de un hilo. Vulnerables al frío extremo, la lluvia torrencial y la falta de alimento en la alta montaña, las probabilidades de supervivencia eran mínimas. Sin embargo, un operativo de rescate desafió los elementos para ponerlos a salvo, marcando el inicio de un cambio radical en sus destinos.
Tras días de intensa atención veterinaria, esquemas de nutrición adaptados, cuidados constantes y afecto, la transformación es total. De acuerdo con el equipo veterinario a cargo, tanto Cumbre como sus pequeños han superado el cuadro de desnutrición e hipotermia inicial, encontrándose hoy en perfecto estado de salud, vacunados, desparasitados y llenos de vitalidad.
«Ver su evolución en tan poco tiempo nos demuestra la increíble resiliencia de los animales cuando reciben el amor y la atención adecuada. Lo que parecía un rescate casi imposible hoy es una hermosa realidad», destacaron los rescatistas.
Con esta etapa superada, el siguiente paso en la historia de Cumbre y sus bebés es hallar familias responsables y amorosas que deseen abrirles las puertas de su hogar. Se ha abierto oficialmente el proceso de adopción responsable para asegurar que cada uno de los cachorros, así como su valiente madre, continúen viviendo la vida digna que merecen.
Foto: Agencias
Reporte Relámpago

