En una noche marcada por el activismo y la excelencia musical, Bad Bunny se consolidó como la figura central de la 68.ª edición de los Premios Grammy, celebrada este domingo 1 de febrero. El astro boricua no solo se llevó a casa galardones estratégicos, sino que utilizó el escenario global para alzar la voz en defensa de la comunidad migrante.
Un triunfo global para ‘EoO’
El artista hizo historia al alzarse con el gramófono a Mejor interpretación de música global por su éxito ‘EoO’. En una categoría sumamente competitiva, Bad Bunny logró imponerse ante figuras de renombre internacional como Ciro Hurtado (nominado por ‘Cantando en el Camino’) y la leyenda africana Angélique Kidjo (por ‘JERUSALEMA’), reafirmando su capacidad de trascender géneros y fronteras.
«No somos animales»: Un discurso contra las políticas del ICE
El momento de mayor impacto ocurrió cuando el cantante recibió el premio al Mejor álbum de música urbana por su producción ‘DeBÍ TiRAR MáS FOToS’. Lejos de limitarse a los agradecimientos tradicionales, Bad Bunny arremetió directamente contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE).
Fotoss: Agencias
Reporte Relámpago

