Luis Rubiales, expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), compareció este martes en el séptimo día del juicio en su contra, donde enfrenta cargos por abuso sexual y coacciones.
Los hechos se remontan al beso que le dio a la jugadora Jennifer Hermoso tras la final del Mundial de fútbol femenino en agosto de 2023, así como a las presiones que, según la acusación, ejerció sobre la deportista para que respaldara su versión de los hechos.
Rubiales, quien renunció a su cargo en la RFEF y a la Vicepresidencia de la UEFA en septiembre de 2023, y fue sancionado por la FIFA con una inhabilitación de tres años, negó todas las acusaciones durante su declaración.
El exdirectivo afirmó que pidió permiso a Hermoso antes de besarla, preguntándole: “¿Te puedo dar un besito?”, a lo que ella habría respondido con un “vale”. Según su relato, tras obtener este consentimiento, le agarró la cabeza “como muestra de cariño”.
En su testimonio, Rubiales fue más allá y aseguró que besar a jugadores y jugadoras en momentos de celebración era una práctica habitual para él. “Yo me comía a besos a un montón de futbolistas”, declaró, intentando justificar su comportamiento.
Respecto a las acusaciones de coacción, Rubiales negó haber presionado a Hermoso para que respaldara públicamente su versión. Aseguró que solo le pidió en una ocasión que grabara un video junto a él, pero que, ante la negativa de la futbolista, no insistió.
JA / Reporte Relámpago
Fotografía: Agencias

