En el corazón del casco histórico de Maracaibo se erige el Panteón del estado Zulia, un monumento de estilo neoclásico que funciona como la última morada y altar de veneración para las personalidades más destacadas de la región. Este recinto sagrado consagra el orgullo y la identidad de una tierra civilista, artística y patriótica.
El Zulia es el único estado del país que posee su propio panteón de ilustres, diferenciándose y posicionándose como el único camposanto de Venezuela, después del Panteón Nacional ubicado en Caracas, destinado exclusivamente a honrar a sus ciudadanos ilustres.
Hito legal y patriótico
La idea de un mausoleo para los próceres locales nació en 1949 en el seno del Centro Histórico del Zulia. El proyecto se materializó décadas después y la normativa decretó la transformación del antiguo Templo Bautismal de la Cuadra Urdaneta, una capilla neoclásica construida a principios del siglo XX, en el panteón del estado. Sus puertas abrieron oficialmente el 20 de enero de 1995.
Para que los restos de una personalidad sean inhumados en este recinto, se requiere del cumplimiento de los protocolos Ley del Panteón del estado Zulia, sancionada el 29 de diciembre de 1994, y la Junta de Honores presidida por el gobernador de la entidad. Hasta la fecha, el Panteón resguarda la memoria de destacadas figuras a través de restos mortales, cenotafios simbólicos y medallones conmemorativos.
Los cenotafios simbólicos son tumbas vacías de honor dedicadas al GJ Rafael Urdaneta y a Rafael María Baralt, cuyos restos reales reposan de forma definitiva en el Panteón Nacional en Caracas.
Los zulianos inhumado en el lugar son el Gral. Venancio Pulgar (primer ciudadano inhumado en el lugar), el Gral. Juan Nepomuceno Santana, el Capitán Anselmo Belloso Rodríguez y el Tte. José de Jesús Infante.
Los restos de los intelectuales y científicos que permanecen en el Panteón son el primer rector de la Universidad del Zulia, Dr. Francisco Ochoa, el poeta Udón Pérez y José Antonio Chávez, autores de letra y música del Himno del Zulia, respectivamente; el periodista Eduardo López Rivas, y el astrofísico Héctor Rojas.
También los pintores Julio Árraga y Manuel Puchi Fonseca, el compositor Adolfo de Pool, el «Monumental de la Gaita» Ricardo Aguirre y el «Bolerista de América» Felipe Pirela.
Las figuras exaltadas con Medallones y que representan la resistencia y civilidad son el cacique Nigale, Ana María Campos y Jesús Enrique Lossada, los restos de este último se encuentran en el mausoleo de la familia en el Cementerio el Cuadrado de Maracaibo, en respeto a su última voluntad de ser enterrado entre los sepulcros de su madre y de su tía.
Vínculo educativo y comunitario: Programa Peconzul
El recinto no solo cumple una función protocolar, sino que se mantiene como un aula abierta, con alianzas de la Secretaría de Educación y la de Cultura, destacando el proyecto pedagógico Personas Consagradas en el Zulia, Peconzul. Creado en 2008 y dirigido por la Prof. Angélica Reyes de Vílchez bajo el lema «Conocer para reconocer, querer y respetar».
Este programa rescata y difunde la memoria histórica de la región mediante tres pilares fundamentales: Convenciones anuales y certámenes escolares; talleres sobre la simbología e identidad regional, rutas de aprendizaje y visitas de campo.

