Un terremoto de magnitud 7,0 sacudió este jueves el condado de Baqên, en la ciudad de Nagqu, región del Tíbet, China, según datos del Centro de Redes Sismológicas de China (CENC) y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Los organismos situaron el foco del movimiento telúrico a una profundidad de entre 10 y 18 kilómetros.
El USGS emitió una alerta naranja por el posible impacto del sismo, una clasificación que advierte sobre la posibilidad de consecuencias graves para la población o pérdidas económicas significativas. Sin embargo, este nivel de alerta no confirma que se hayan producido víctimas ni daños de esa magnitud.
Las autoridades chinas activaron el nivel IV de respuesta nacional ante emergencias sísmicas y enviaron un equipo de trabajo a la zona afectada. El ministro de Gestión de Emergencias, Zhang Chengzhong, ordenó verificar los daños, priorizar las labores de rescate y vigilar posibles réplicas. Hasta el momento, la información suministrada no precisa el balance de víctimas o daños materiales.

