La presidenta de la República, Delcy Rodríguez, envió una misiva oficial a Su Santidad el papa León XIV para transmitirle el deseo del pueblo venezolano de ver elevada a los altares a la Madre María de San José.
En el texto, la mandataria destacó que la primera beata venezolana, quien fue beatificada por el papa San Juan Pablo II en mayo de 1995, dejó una huella imborrable en la historia social del país mediante su dedicación al cuidado de los enfermos y la atención de las personas más vulnerables.
Además de promover la canonización de la venerable religiosa, la jefa de Estado expresó el respaldo formal del Gobierno nacional a las gestiones que impulsan la Iglesia católica venezolana y la congregación de las Hermanas Agustinas Recoletas.

