Momentos de profunda tensión y desesperación se vivieron en la capital chilena durante las intensas precipitaciones que azotaron a la Región Metropolitana, luego de que un perro llamado Morocho quedara atrapado en las caudalosas y violentas aguas del río Mapocho.
Los hechos ocurrieron la tarde de un martes, cuando el animal fue arrastrado por la repentina crecida del caudal provocada por las fuertes lluvias. En un principio, el can quedó varado sobre una estructura de hormigón en medio del cauce, mientras el agua turbulenta corría con fuerza a su alrededor, una escena que conmovió e inmovilizó a los televidentes que seguían la transmisión en vivo de los medios locales.
Ante la emergencia, un amplio despliegue de Carabineros, bomberos y funcionarios municipales se constituyó en el lugar para intentar poner a salvo al animal. Sin embargo, las maniobras se tornaron críticas cuando Morocho volvió a caer al agua y fue arrastrado ante la mirada atónita de los rescatistas y ciudadanos, quienes temían lo peor debido a la fuerza de la corriente.
Afortunadamente, tras horas de incansables intentos y una férrea lucha por mantenerse a flote, Morocho logró salir del río por sus propios medios, reencontrándose san y salvo con los brazos de su dueña.
En paralelo, los equipos de emergencia lograron rescatar a otra perra llamada Lulo, quien había caído al agua en otro punto del afluente y fue extraída utilizando un arnés de seguridad.
La emergencia con los animales se enmarca en un sistema frontal complejo que ha golpeado a Santiago de Chile, dejando a su paso anegaciones y, posteriormente, un aluvión de agua, barro y piedras en el sector oriental de la ciudad que afectó a decenas de vehículos y comercios, pero que hoy celebra la sobrevivencia de Morocho como una historia de resiliencia y esperanza.
Foto: Agencias
Reporte Relámpago

