Intensas precipitaciones azotaron diversos sectores de la Gran Caracas, generando emergencias, anegaciones y severas afectaciones tanto en la infraestructura vial como residencial de la capital venezolana.
Uno de los eventos más críticos ocurrió en el barrio La Unión de Petare, donde la saturación de los suelos provocó un deslizamiento de tierra que derivó en el colapso de una vivienda, lo que movilizó a los cuerpos de seguridad y de protección civil para atender la contingencia y evaluar los daños en la zona.
El impacto del temporal se sintió con fuerza en otros puntos del área metropolitana, registrándose fuertes anegaciones en sectores como Maripérez y Antímano.
Asimismo, hacia el oeste de la ciudad, conductores y residentes alertaron sobre un peligroso incremento en el caudal de agua y la formación de fuertes crecientes en la vía hacia El Junquito, específicamente a la altura de las entradas de La Pica y el sector Niño Jesús, dificultando notablemente el paso vehicular.

