Un despliegue de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional ha tomado las calles de Santa Marta y sus principales corredores viales para restablecer el orden público, luego de que la ciudad turística sufriera una serie de ataques e intimidaciones tras la muerte de un alto mando del grupo armado Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
La escalada de violencia se desencadenó como respuesta a una operación militar en la que fue abatido alias «Cholo», segundo al mando de la estructura criminal, quien contaba con un historial delictivo de más de 15 años y era considerado clave en el control de rutas del narcotráfico hacia Centroamérica.
En represalia, la organización armada impuso un «paro armado» de 48 horas en la zona. La medida coercitiva estuvo acompañada de actos violentos que incluyeron el incendio de vehículos de transporte público y de carga, tiroteos en distintos sectores urbanos y amenazas directas a comerciantes para forzar el cierre de sus locales.
Asimismo, se reportaron bloqueos en la Troncal del Caribe, vía estratégica para la movilidad del norte del país.
Ante el deterioro de la seguridad, el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, decretó la militarización de la capital del Magdalena y ordenó reforzar la presencia policial en toda la jurisdicción. Durante la noche del martes, el mandatario recorrió a pie el sector de Cristo Rey junto a efectivos de la Fuerza Pública para dar un mensaje de tranquilidad a la comunidad.

