El gobierno de Estados Unidos avanza en la implementación del acuerdo energético a 25 años pactado con Venezuela.
El presidente Donald Trump sostendrá una reunión clave con directivos de las principales refinerías del Golfo de México para diseñar la estrategia logística de compra, procesamiento y comercialización del petróleo crudo pesado proveniente de la nación sudamericana.
El plan binacional prevé una inversión de 100.000 millones de dólares destinada a la rehabilitación e intervención de 17 yacimientos estratégicos. La meta central de este proyecto es impulsar la producción venezolana hasta alcanzar 1,5 millones de barriles diarios.
A pesar de la fuerte inyección de capital norteamericano y del control operacional que ejercerán las empresas involucradas en zonas clave, el modelo acordado respeta la propiedad del Estado venezolano sobre la titularidad soberana de sus recursos hidrocarburíferos.
JA / Reporte Relámpago
Fotografía: Cortesía

