Un potente terremoto de magnitud 7,7 sacudió durante la madrugada de este sábado 15 de agosto la región de Flores, en Indonesia, provocando daños importantes y activando inicialmente una alerta de tsunami. El sismo ocurrió a poca profundidad, lo que aumentó su impacto.
El movimiento telúrico ocasionó el colapso de edificaciones, deslizamientos de tierra y cortes en vías y servicios. Más de 2.000 personas fueron evacuadas de las zonas afectadas, mientras equipos de emergencia trabajan para localizar y asistir a las víctimas.
La alerta de tsunami fue levantada posteriormente, luego de que las autoridades determinaran que las variaciones del nivel del mar no representaban una amenaza significativa. Indonesia se encuentra en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica del planeta.
AP/Reporte relámpago

