El gobierno de Rusia formalizó la inclusión del fundador y director ejecutivo de Telegram, Pável Dúrov, en el registro oficial de entidades e individuos vinculados al extremismo y al terrorismo, bajo la supervisión del organismo regulador financiero del país (Rosfinmonitoring).
La medida trasciende poco después de que las autoridades emitieran una orden de búsqueda y captura internacional en su contra.
De acuerdo con los señalamientos del Servicio Federal de Seguridad (FSB), la administración de la plataforma habría omitido la eliminación de diversos canales y servicios automatizados que, según la inteligencia rusa, son empleados por agencias de seguridad ucranianas para llevar a cabo tareas de reclutamiento, propaganda y coordinación de sabotajes dentro de territorio ruso.
Las acusaciones atribuyen a Dúrov presunta complicidad y cooperación con actividades terroristas, un delito que en el marco legal ruso podría conllevar sanciones severas, incluida la pena de cadena perpetua.
El empresario, que abandonó Rusia en 2014 tras desavenencias con el Kremlin por temas de privacidad de datos, fijó desde entonces la sede operativa del servicio en el extranjero.
Este nuevo dictamen incrementa la presión legal e institucional contra Telegram, una herramienta de comunicación ampliamente difundida e implementada en territorio ruso tanto por la población general como por diversos sectores institucionales.
JA / Reporte Relámpago
Fotografía: Cortesía

