Un inusual incidente de tránsito ha acaparado los titulares en Francia y se ha vuelto viral en todo el mundo, luego de que las autoridades interceptaran a una mujer de 92 años conduciendo un potente Porsche 911 GT3 a una velocidad de 228 km/h. El suceso ocurrió cerca de las 10 de la noche en una autopista del país galo.
Tras ser alcanzada por los organismos de seguridad, la conductora se detuvo sin oponer resistencia y siguió todas las instrucciones de los oficiales. El vehículo involucrado, un deportivo de 510 caballos de fuerza capaz de alcanzar los 311 km/h, fue el escenario de una escena que los uniformados tardaron en procesar debido a la avanzada edad de la infractora.
Uno de los oficiales que participó en el procedimiento relató al medio local Automobile-Magazine la sorpresa que se llevaron al verificar la documentación de la mujer. «Tuve que comprobar varias veces para asegurarme de haber leído bien la fecha de nacimiento de esta mujer: 17 de enero de 1934. Me resultaba aún más difícil de creer porque la conductora parecía muy despierta y animada; incluso intentaba bromear con nosotros», comentó.
Lejos de mostrarse intimidada, la mujer confesó a las autoridades su fascinación por el pedal del acelerador. «Me encanta conducir rápido», admitió con naturalidad. Según explicó, su pasión no es reciente: «Estuve casada durante años con un hombre apasionado por los coches deportivos que me inculcó el gusto por la velocidad y la descarga de adrenalina que proporciona».
Pese a lo pintoresco de la situación, las autoridades no pasaron por alto la peligrosidad de la maniobra. Los uniformados impusieron una multa considerable y le descontaron puntos en su licencia de conducir. «Parecía casi orgullosa de haber recibido nuestras multas; es bastante triste», resumió el suboficial jefe a cargo del caso.
Fotos: Agencias
Reporte Relámpago

