El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, abandonó este viernes el hospital en el que permaneció ingresado durante las últimas dos semanas para comenzar a cumplir 90 días de arresto domiciliario, según lo dictaminado por la Corte Suprema. El líder ultraderechista, de 71 años, enfrenta una condena de 27 años de prisión por su intento de golpe de Estado.
El exmandatario fue dado de alta del Hospital DF Star, en Brasilia, donde había ingresado de urgencia el pasado 13 de marzo desde la cárcel debido a un grave cuadro de neumonía bilateral bacteriana, derivado de una broncoaspiración. El doctor Brasil Caiado, miembro del equipo médico que lo atendió, informó en la puerta del centro sanitario que el paciente continuará su recuperación en casa. “Los dos últimos días fueron tranquilos y sin problemas”, señaló el facultativo, aunque advirtió que “no podemos decir que está curado; continuará el tratamiento en el domicilio”.
El estado de salud del exjefe de Estado (2019-2022) evolucionó favorablemente después de que permaneciera hasta el pasado lunes en una unidad de cuidados intensivos. En el último parte médico, emitido la víspera del alta, se indicó que Bolsonaro se encontraba “sin señales de infección aguda”.
A partir de ahora, el político deberá cumplir tres meses de prisión domiciliaria en su residencia de Brasilia, siguiendo un régimen impuesto por el Supremo Tribunal Federal.
JA/ Reporte Relámpago

