Una investigación de largo aliento liderada por científicos de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard, en colaboración con Mass General Brigham, ha determinado que el consumo de dos a tres tazas de café al día actúa como un factor protector para la salud cognitiva, ayudando a prevenir la demencia senil en adultos mayores.
El estudio, publicado recientemente en la prestigiosa revista JAMA, destaca por su magnitud y profundidad, habiendo analizado los hábitos de consumo de más de 131,000 participantes durante un periodo de seguimiento de hasta 43 años.
Uno de los hallazgos más relevantes de la investigación es la distinción entre el café con cafeína y su versión descafeinada. Los datos indican que los beneficios cognitivos están vinculados directamente a la ingesta de cafeína. Mientras que el consumo de café regular mostró una asociación clara con un menor riesgo de desarrollar la enfermedad, el café descafeinado no presentó la misma relación protectora, aunque tampoco se encontró evidencia de que aumente las probabilidades de sufrir demencia.
El doctor Daniel Wang, autor principal del estudio y profesor asistente en Harvard, señaló que el impacto positivo fue notablemente mayor en quienes mantenían un hábito de dos a tres tazas diarias.
«Aquellas personas que disfrutaban de dos a tres tazas de café al día vieron un mayor impacto en su salud cognitiva», detalló el Dr. Wang.
Los investigadores atribuyen estos resultados a los compuestos bioactivos presentes en el café y el té, tales como los polifenoles y la cafeína. Según el informe, estas sustancias podrían desempeñar un papel crucial en la reducción de la inflamación y la prevención del daño celular, mecanismos clave para proteger al cerebro del deterioro cognitivo asociado a la edad.
📸Fotos: Agencias
Reporte Relámpago

