Lo que inició como una jornada de festividades se transformó en una emergencia ambiental durante la madrugada de este 15 de febrero. Las intensas y prolongadas precipitaciones registradas en la entidad causaron el desbordamiento del río Guanare, obligando a un despliegue inmediato de Protección Civil y el Cuerpo de Bomberos para evacuar los balnearios y zonas recreativas donde se desarrollaban los eventos de Carnaval.
Rescate exitoso y balance de daños
A pesar de la violencia de la crecida, que llegó a arrastrar a varios ciudadanos, la rápida intervención de los funcionarios de seguridad evitó una tragedia humana. El reporte oficial confirma que no se registran pérdidas de vidas, aunque los daños materiales son considerables.
La fuerza del cauce destruyó tarimas, toldos y mobiliario dispuesto para el asueto, afectando además vehículos particulares y un camión cisterna que se encontraban estacionados en las riberas del principal balneario de la capital de Portuguesa.
Alerta por crecida en la zona alta
La situación sigue siendo crítica debido a que el desbordamiento actual es producto del aporte extraordinario de las aguas del río Anus. Asimismo, las autoridades advirtieron que los niveles de los ríos Chabasquén, Saguaz y Biscucuisito han incrementado peligrosamente, lo que mantiene en alerta máxima a las comunidades de la zona baja ante el riesgo inminente de inundaciones.
Ante la inestabilidad climática, el Comandante de la ZOEDAN y Director de Protección Civil Portuguesa, Daniel Márquez, informó la suspensión de todas las actividades programadas para el asueto de Carnaval en la zona afectada.
Fotos: Agencias
Reporte Relámpago

