Ante el repunte de la violencia y la creciente influencia del crimen organizado, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declaró un estado de excepción en nueve provincias y tres municipios del país.
La medida, oficializada mediante decreto ejecutivo, responde a informes técnicos que advierten sobre un agravamiento de la situación de seguridad. Según el documento, los niveles de violencia no solo persisten, sino que se han intensificado y propagado a nuevas zonas del territorio nacional, lo que llevó al gobierno a actuar bajo la figura de “grave conmoción interna”.
El estado de excepción permitirá la movilización de militares y policías, así como la implementación de restricciones temporales a ciertos derechos, con el objetivo de contener la escalada delictiva.
JA / Reporte Relámpago
Fotografía: Agencias

