En un mundo corporativo que busca constantemente mejorar el bienestar de sus empleados, una empresa mexicana ha dado el paso definitivo al integrar a su equipo a un nuevo y carismático directivo: Miauricio, un gatito rescatado de la calle que ha sido nombrado formalmente como Gerente de Apoyo Emocional.
La historia cobró relevancia global gracias al usuario de TikTok @lu_iis7, quien documentó el riguroso (y tierno) proceso de contratación. Miauricio no es solo una mascota de oficina; es un empleado con todas las de la ley, cuya fotografía ya figura en el cuadro de personal autorizado de la compañía.
Un contrato de «garra» y hueso
Para formalizar su ingreso, Miauricio estampó su huella en un contrato laboral que ha desatado risas y admiración en las redes sociales. El documento detalla cláusulas únicas que ya envidiarían muchos humanos:
Horario flexible: El gerente entra a trabajar «cuando despierte» y se retira «cuando se aburra».
Derechos laborales: Un mínimo de siete siestas obligatorias al día y tiempo libre garantizado para «mirar la pared sin motivo aparente».
Prestaciones de ley: El paquete incluye «IMSS e INFONAVIT 100% felinos» y un indispensable «Fondo de ahorro en croquetas».
Funciones estratégicas y ronroneos profesionales
Más allá de los términos humorísticos, la labor de Miauricio tiene un impacto real en la productividad. Según expertos, la presencia de animales en el entorno laboral ayuda significativamente a bajar los niveles de cortisol (estrés) y a mejorar el estado de ánimo general.
Dentro de sus responsabilidades oficiales destacan:
Supervisar los accesos a la oficina con una «mirada tierna».
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Reporte Relámpago

