La capital zuliana se vistió de gala, música y profunda devoción para celebrar el día de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, cariñosamente conocida como La Chinita, Patrona del Zulia y de Maracaibo. Cientos de miles de feligreses se volcaron a las calles y a la Basílica para conmemorar la fecha central de una de las tradiciones religiosas y culturales más arraigadas de Venezuela.
La celebración, que fusiona el fervor religioso con la fiesta popular, conmemora el milagro ocurrido el 18 de noviembre de 1709, cuando una humilde mujer, María Cárdenas, encontró en las orillas del Lago de Maracaibo una pequeña tablita de madera flotante con la imagen de la Virgen y el Niño Jesús, acompañada de San Antonio y San Andrés.
El Milagro que Marcó la Historia
Según la tradición, la tablita, que inicialmente fue colgada en la pared de la casa de Cárdenas, comenzó a emitir un brillo milagroso y a golpearse. Los intentos de la comunidad por trasladar la imagen a la Catedral resultaron futiles, pues la pieza adquiría un peso inexplicable. Solo al ser llevada a la capilla de San Juan de Dios (actual Basílica), la tablita recuperó su ligereza, interpretado por el pueblo como la voluntad de la Virgen de quedarse en ese lugar para bendecir a sus devotos.
Hoy, la sagrada tablita se conserva como la reliquia más preciada en la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá, epicentro de la festividad.
Misa, Procesión y Amanecer Gaitero
El día central de la fiesta inició con la Misa Solemne, un acto de profunda gratitud donde los fieles agradecen los favores concedidos y renuevan sus promesas. Seguidamente, se llevó a cabo la tradicional procesión corta, en la que la imagen recorrió las calles adyacentes a la Basílica. Este recorrido estuvo marcado por las oraciones y el resonar inconfundible de las Gaitas Zulianas, un género musical que es sinónimo de la celebración.
📷 Fotos: Agencias
Reporte Relámpago

