El nivel del afluente ha descendido de manera constante en los últimos días, bajando un total de 44 centímetros, permitiendo que el agua comience a salir de las viviendas inundadas.
Este descenso ha generado un rayo de esperanza entre los más de 2,500 refugiados en el municipio Atures, estado Amazonas, quienes comienzan a planear el regreso a sus hogares. Sin embargo, el camino no será fácil. Lino Fuentes, uno de los damnificados, expresó su preocupación por los trabajos de reparación y la pérdida de electrodomésticos en su hogar.
Por su parte, Adela Leal, una de las afectadas, considera mudarse a otro sector ante la recurrencia de las crecidas. Aunque el río, que se ubica en 52.64 metros sobre el nivel del mar, aún se mantiene por encima de la cota de desborde, la constante reducción ha traído un poco de tranquilidad a la población.
Las autoridades mantienen el monitoreo del río y los 12 refugios temporales siguen habilitados para dar apoyo a las familias que lo necesiten.
Fotos: Agencias
Reporte Relámpago

