Ozzy Osbourne, ícono del rock y fundador de Black Sabbath, falleció este martes a los 76 años. Su familia confirmó la noticia en un comunicado cargado de dolor, donde pidieron respeto por su privacidad. El músico británico padecía Parkinson y había dado su último concierto semanas atrás en Birmingham.
Conocido como el “Príncipe de las Tinieblas”, Osbourne fue una figura clave en el nacimiento del heavy metal. Su voz y estilo marcaron discos legendarios como *Paranoid* y *Master of Reality*. Su último show, el 5 de julio, fue un emotivo reencuentro con sus compañeros de banda y su público natal.
Ozzy no solo cambió el rumbo del rock: creó una forma de vivirlo. Su legado trasciende generaciones, y hoy millones de fanáticos en todo el mundo despiden a una leyenda que convirtió el ruido en arte. El metal no será el mismo sin él.
AP/Reporte relámpago

