En medio de un aumento de la violencia que ha dejado más de mil fallecidos en los últimos siete días, las autoridades sirias iniciaron la evacuación de familias beduinas atrapadas en la provincia de Sweida, ubicada al sur del país.
La medida se implementa tras un acuerdo mediado por las fuerzas de seguridad del gobierno sirio.
Según reportó la televisión estatal en la madrugada de este lunes, «las familias que permanecían en Sweida han comenzado a ser trasladadas», en una operación coordinada por el general de brigada Ahmad al-Dalati, responsable de seguridad interna en la provincia.
En declaraciones recogidas por medios locales, al-Dalati garantizó que «todos los civiles que deseen salir de la zona podrán hacerlo bajo la protección del Estado». El oficial aseguró que el proceso se realiza con medidas de seguridad para los desplazados y aclaró que, en el futuro, quienes lo deseen podrán regresar.
«Estamos comprometidos con garantizar la salida segura de quienes lo soliciten», afirmó. «Nuestra prioridad es recuperar la estabilidad en Sweida».
Para evitar nuevos brotes de violencia, se ha establecido un operativo de seguridad en los alrededores de la provincia, con el fin de crear condiciones que favorezcan la reconciliación. Las fuerzas gubernamentales han reforzado su presencia en los accesos a la ciudad y en las rutas utilizadas para la evacuación.
Los enfrentamientos recientes entre milicias, grupos tribales y fuerzas estatales han dejado un saldo trágico en esta región históricamente desatendida, con una importante comunidad drusa. La escalada de conflictos en las zonas rurales del norte de Sweida ha forzado a cientos de familias a huir en busca de refugio.
JA / Reporte Relámpago
Fotografía: Agencias

