El Papa León XIV visitó este sábado 10 de mayo la tumba de su antecesor, el Papa Francisco, la cual se encuentra en la basílica de Santa María la Mayor, para rendirle homenaje. La visita tuvo lugar después de que Robert Prevost se detuviera en el santuario de la Madre del Buen Consejo en Genazzano.
La visita fue un gesto simbólico, es decir, no se trató de un acto oficial sino más bien de una acción personal de recogimiento y oración, en la que el pontífice permaneció en silencio durante un momento, rezó con la cabeza inclinada y las manos juntas y se mantuvo siempre de rodillas frente al lugar de descanso de su predecesor, donde dejó de una rosa blanca sobre el mármol con la inscripción grabada “Franciscus”.
Posteriormente, León XIV continuó con su su recorrido, deteniéndose bajo la estatua de María Regina Pacis, mirando hacía la Capilla Paulina y haciendo otra breve parada en las primeras filas detrás de los cordones.
DL/Reporte Relámpago
Lea también: El Sistema de Orquestas ofrecerá dos conciertos gratuitos para celebrar el Día de las Madres

