La fiebre amarilla avanza con fuerza en Colombia, y ya ha cobrado la vida de 20 personas este 2025. Ante los 47 casos confirmados, el presidente Gustavo Petro declaró emergencia económica y sanitaria. La medida busca frenar una posible crisis regional, aunque ha generado fuertes debates en la opinión pública.
El departamento del Tolima se encuentra en el epicentro del brote, con 41 contagios y una alarmante tasa de letalidad del 43%. Las autoridades sanitarias refuerzan operativos, mientras alertan sobre la propagación del mosquito Aedes aegypti, impulsada por el calentamiento global.
La combinación entre cambio climático y debilidades del sistema de salud plantea un escenario preocupante. Colombia pide cooperación regional urgente para evitar que el brote se extienda por Latinoamérica.
AP/Reporte Relámpago

