En un hecho sin precedentes, Venezuela perdió en 2024 su último glaciar, el Humboldt, convirtiéndose junto a Eslovenia en uno de los primeros países sin glaciares en la era moderna. La desaparición de este coloso de hielo marca el fin de una era para la Sierra Nevada de Mérida y evidencia la implacable crisis climática.
Según el informe «Estado del clima en América Latina y el Caribe 2024» de la OMM, el retroceso de los glaciares andinos avanza a una velocidad alarmante, con un 25% de pérdida de cobertura desde el siglo XIX. Además, eventos climáticos extremos como huracanes, incendios y sequías han golpeado con fuerza a la región, profundizando las crisis socioeconómicas.
La desaparición del Glaciar Humboldt no solo es un símbolo de la emergencia climática, sino una advertencia sobre el futuro del agua en América del Sur. Con millones de personas dependiendo de estos ecosistemas, el desafío ahora es mitigar los efectos de su pérdida y replantear las estrategias ambientales en la región.
AP/Reporte Relámpago

