Los fiscales generales de 14 estados de Estados Unidos han interpuesto una demanda federal contra el presidente Donald Trump y el empresario Elon Musk, acusándolos de violar la Constitución al otorgar al jefe del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés) poderes excesivos y sin supervisión para recortar gastos públicos y eliminar departamentos gubernamentales.
La coalición de fiscales, encabezada por el estado de Nuevo México, sostiene que la designación de Musk para liderar el DOGE sin la aprobación del Senado infringe la Cláusula de Nombramientos de la Constitución. En la demanda, se argumenta que esta acción otorgó a Musk una autoridad desmedida, permitiéndole tomar decisiones críticas sin los controles y equilibrios necesarios.
«El poder ilimitado de Musk para desmantelar la fuerza laboral del Gobierno habría sido inconcebible para los fundadores de este país, quienes lucharon por la independencia y establecieron salvaguardias contra la concentración de poder», señala el documento legal presentado ante los tribunales.
Además, los demandantes afirman que Trump transformó un cargo que tradicionalmente tenía funciones limitadas en un «agente del caos», al permitir que el titular del DOGE operara sin restricciones ni supervisión adecuada.
Esta situación, según los fiscales, representa una amenaza para la estructura gubernamental y los principios democráticos establecidos en la Constitución.
JA / Reporte Relámpago
Fotografía: Agencias

