La Generación Beta, compuesta por niños nacidos entre 2025 y 2039, está destinada a ser testigo y protagonista de un mundo en constante cambio.
Con el cierre de la Generación Alfa, que comprendió desde 2010 hasta 2024, la Generación Beta emerge en un contexto global de aceleración tecnológica y transformación social.
Según las proyecciones de McCrindle, se estima que para 2035 esta generación constituirá alrededor del 16% de la población mundial.
Esta estadística no solo destaca su relevancia demográfica, sino que también subraya su papel en la evolución humana contemporánea.
La Generación Beta convivirá con tecnologías avanzadas desde su nacimiento. Esta exposición temprana no solo influirá en sus hábitos y costumbres, sino también en su capacidad para enfrentar los grandes desafíos del siglo XXI.
McCrindle anticipa que muchos integrantes de esta generación podrían vivir hasta el siglo XXII, gracias a los avances en medicina y ciencia. Esto les otorga un rol crucial en el modelado de un futuro aún por descubrir.
JA/ Reporte Relámpago
Fotografía: RR

