El inicio de la primavera trajo consigo la floración de los curarires en el Jardín Botánico, un espectáculo único que vistió de oro el lugar por un breve momento y sorprendió a los amantes de la naturaleza.
Este fenómeno convirtió al lugar en un lienzo dorado con el que resultó imposible no sentirse fascinado ante la belleza de la naturaleza, la cual se manifiesta de forma efímera con el florecimiento de estos árboles.
Tal evento dejó algunas imágenes dignas de apreciar, pues estas capturan toda la esencia de la primavera y la majestuosidad de lo que fue la floración de los curarires. Desde fotografías en las que parejas, familias, niños e incluso ciclistas disfrutan del sitio hasta tomas de aquellos pequeños detalles que en ocasiones pasamos por alto.
Las imágenes, captadas por la fotógrafa zuliana Mysol Fuentes, donde se observa un manto de flores amarillas bajo un cielo despejado en el que brilla calidamente el sol, logran revivir el hermoso momento.
DL/Reporte Relámpago
Fotos: Mysol Fuentes

