Una azafata de Alaska Airlines perdió su empleo luego de que publicara un video en redes sociales donde aparece “perreando” en el pasillo de un avión de la aerolínea. El contenido generó controversia y, según la empresa, violó las normas de conducta profesional.
Tras el despido, la aeromoza decidió abrir una cuenta en GoFundMe para cubrir sus gastos mientras busca un nuevo trabajo. En su publicación, expresó arrepentimiento por la situación, pero también agradeció el apoyo que ha recibido de usuarios en redes sociales.
El caso ha desatado un debate sobre los límites entre la vida personal y profesional en la era digital.

