El lunes pasado, un reciclador de basura en Ñuñoa encontró una valija con restos humanos en avanzado estado de descomposición. Sorprendentemente, las cámaras de seguridad revelaron que fue una mujer, aparentemente una monja, quien arrastró la valija hasta el lugar, según un video viral en el país.
Las investigaciones identificaron a Lorenza Patricia Ramírez Barrera, de 80 años, como la transportista de la valija, mientras que los restos pertenecían a Erica Alejandra Fernández Mora, de unos 20 años menos. La policía determinó que no hubo asesinato, sino un «pacto de silencio» entre ambas religiosas «para acompañarse más allá de la muerte».
Ramírez Barrera afirmó que los restos correspondían a una monja fallecida en abril de 2023 debido a cáncer, con quien tenía un pacto de no denunciarse si alguna moría. Sin embargo, surgieron preguntas sobre por qué deshacerse de la valija y cómo ocultar los restos.
El Arzobispado de Santiago confirmó que ni Ramírez Barrera ni Fernández Mora eran monjas, agregando un giro desconcertante a la historia.
Ver esta publicación en Instagram
AP/Reporte Relámpago
Foto: redes sociales
Lea también:
