Las costas del estado Carabobo recibieron esta semana a una visitante excepcional. Un ejemplar de Tortuga Cardón (Dermochelys coriacea), reconocida como la especie de tortuga marina más grande del mundo, eligió las arenas de la Bahía de Patanemo para depositar sus huevos, marcando el inicio formal de la temporada de anidamiento en la región.
El nido fue detectado gracias a la intervención oportuna de los guardavidas y el personal del Instituto Nacional de Capacitación y Recreación de los Trabajadores (Incret). Actualmente, la zona se encuentra bajo estricta vigilancia por una comisión multidisciplinaria integrada por el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec), la Policía de Espacios Acuáticos y Ecorutas Cachirí, según informó el programa radial C-OYE.
Protección legal y ambiental
Especialistas recordaron que la Tortuga Cardón goza de protección absoluta bajo el marco legal venezolano. El artículo 127 de la Constitución establece el deber ciudadano de proteger la biodiversidad, por lo que dañar un nido o capturar a estos ejemplares conlleva penas de uno a tres años de prisión, además de severas multas por tratarse de un delito penal.
Un aliado del ecosistema marino
Más allá de la belleza del evento, la presencia de esta especie es vital para la salud de nuestras costas:
Control de plagas: Se encarga de regular la población de medusas, evitando que se conviertan en una amenaza para otras especies.
Nutrición costera: El proceso de desove aporta nutrientes esenciales como fósforo y nitrógeno, fundamentales para evitar la erosión de las playas.
Llamado al voluntariado
El periodo de incubación se estima entre 55 y 70 días, tiempo durante el cual el nido requerirá cuidado constante. Las autoridades y organismos competentes hacen un llamado a la ciudadanía y a grupos ambientales que deseen sumarse como voluntarios para custodiar este tesoro natural. Los interesados pueden acercarse a las instituciones ambientales de la zona para coordinar su participación.
Foto: Agencias
Reporte Relámpago

