La Pequeña Liga de Béisbol Coquivacoa no es solo una escuela de deportes; es, en palabras de su directiva, una labor de puro corazón que acaba de ser blindada con el máximo reconocimiento municipal.
En un emotivo acto celebrado en el icónico diamante del sector norte, el alcalde de Maracaibo, Giancarlo Di Martino, hizo entrega de la Orden «Antonio José de Sucre» en su única clase a la institución. El reconocimiento, otorgado en el marco del Día de la Juventud, rinde tributo a siete décadas de formación ininterrumpida que han convertido a esta liga en referencia absoluta para Venezuela y toda Latinoamérica.
Un trabajo de «corazón y pertenencia»
Para Ángel Fuenmayor, presidente de la organización, liderar a más de 500 peloteritos es un desafío que va más allá de lo deportivo.
“Es una tarea nada fácil. Una labor más de corazón que de cualquier otra cosa”, afirmó Fuenmayor. “Tenemos la iniciativa y el sentido de pertenencia para seguir adelante y no desmayar, a pesar de las etapas difíciles que nos ha tocado superar”.
El dirigente deportivo destacó que el renacer de la liga va de la mano con la recuperación de su entorno. Resaltó el esfuerzo de la Alcaldía Bolivariana en la rehabilitación de la urbanización San Jacinto, una zona que, según explicó, estuvo en el olvido y hoy muestra un rostro distinto gracias a la voluntad institucional y el apoyo comunitario.
Fotos: Reporte Relámpago
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