Durante una intervención oficial ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Gobierno de Venezuela denunció que la política de “máxima presión” ejercida por Estados Unidos en la región del Caribe tiene como objetivo desestabilizar gobiernos soberanos y propiciar un cambio político forzado en la nación suramericana.
La delegación venezolana señaló que estas acciones forman parte de una estrategia sistemática de injerencia que vulnera el derecho internacional y la autodeterminación de los pueblos. Asimismo, advirtió que las medidas coercitivas unilaterales impuestas por Washington afectan directamente la economía y el bienestar de la población venezolana, al tiempo que buscan debilitar las instituciones del Estado.
El pronunciamiento fue realizado en el marco de una sesión dedicada a la paz y la seguridad internacional, donde Venezuela reiteró su llamado a la comunidad internacional a rechazar las prácticas que atentan contra la soberanía de los países del sur global.
JA / Reporte Relámpago
Video: Cortesía

