Especialistas alertan sobre las consecuencias directas de este fenómeno global en el país, desde nevadas repentinas hasta lluvias extremas y olas de calor.
La periodista de investigación ambiental, Helena Carpio, explicó que el calentamiento de la atmósfera está generando eventos extremos. «Al haber más humedad en la atmósfera, cuando llueve, llueve más duro», detalló.
Una de las consecuencias más alarmantes: Venezuela ha perdido todos sus glaciares en los últimos 100 años y Los Andes han perdido el 50% de su hielo desde 1980. Además, la agricultura nacional, que depende en un 90% de los patrones de lluvia, se verá gravemente afectada por la alteración del ciclo del agua.
Otro factor preocupante es la reubicación de enfermedades como la malaria, que ahora se presenta en zonas como los Valles del Tuy, debido a los cambios en la distribución de la temperatura.
Por su parte, Oswaldo Felizzola, del IESA, vincula la situación a la Corriente Atlántica (AMOC), que absorbe más energía por el calentamiento global, generando mayor evaporación y lluvias intensas. Según el IPCC (2023), se esperan menos lluvias promedio anuales pero más intensas y concentradas.
El planeta se ha calentado 1.4% desde la revolución industrial. Los expertos advierten que, si bien algunas consecuencias pueden mitigarse, otras son irreversibles debido a los profundos cambios en los ecosistemas.
Foto: Agencias
Reporte Relámpago

