La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) critica las políticas migratorias de Estados Unidos y El Salvador, señalando que la condición migratoria no anula los derechos fundamentales.
Andrea Pochak, vicepresidenta de la CIDH y relatora sobre movilidad humana, denunció que las expulsiones masivas y las detenciones de migrantes irregulares violan estándares internacionales de derechos humanos.
En una entrevista, la jurista argentina cuestionó las medidas impulsadas por el gobierno de Donald Trump y las recientes deportaciones de venezolanos desde El Salvador.
Pochak enfatizó que «las personas por ser migrantes no pierden sus derechos básicos» y que su situación irregular «por sí sola no justifica una detención». Asimismo, criticó las políticas estadounidenses por priorizar la «asimilación cultural», un concepto que, según ella, contradice el derecho a la igualdad.
Al ser consultada sobre las deportaciones ejecutadas por Trump, Pochak respondió que estas acciones «no solo ignoran los estándares de la CIDH, sino también los de Naciones Unidas». Aclaró que, aunque estas medidas se intensificaron bajo su gobierno, Estados Unidos ya tenía antecedentes de políticas migratorias restrictivas.
«La novedad es la crudeza, la exposición pública y el atropello a las decisiones judiciales», señaló. Además, expresó preocupación por la suspensión del programa de reubicación de refugiados, que ahora solo acepta a quienes «se asimilen a la cultura estadounidense», algo que consideró discriminatorio.
JA / Reporte Relámpago
Fotografía: Agencias

