Con devoción profunda el pueblo del municipio Mara recorrió este domingo 27 de abril las calles de San Rafael de El Moján, en la Fiesta de Jesús de la Divina Misericordia, la cual fue declarada por el alcalde Luis Caldera, como Patrimonio Cultural Intangible de la localidad marense.
Bajo el decreto 0841, publicado en Gaceta Municipal 1658 del 25 de abril del presente año, Caldera elevó esta fiesta de la iglesia católica a patrimonio, considerando que los habitantes de Mara conforman una “sociedad profundamente espiritual, con arraigo de la fe en todas sus manifestaciones, cultos y religiones, se reconocen y exaltan la tradición y el recorrido de la fe colectiva, que identifica a la Iglesia Católica Apostólica Romana, representada en las familias del pueblo marense”.
La certificación patrimonial fue entregada por el alcalde Caldera y candidato a la Gobernación del Zulia, al Movimento Apostólico de Jesús de la Divina Misericordia de la parroquia eclesiástica San Rafael Arcángel.
El pueblo marense recibió con júbilo esta declaración, que representa el reconocimiento de la identidad religiosa del municipio. Esta fiesta que se da con una caminata en la que se respira fe, esperanza, celebra a Jesús resucitado el Segundo Domingo de Pascua y significa el acercamiento de Dios por Amor, a través de la Encarnación y el Misterio de la Pascua, para devolvernos hacia Él mismo.
El presbítero Rafael Morales, párroco de San Miguel Árcangel y Vicario Episcopal Territorial de la Guajira, expresó que esta fiesta religiosa es de profunda alegría para el pueblo católico, que realiza una caminata a la Divina Misericordia, que en el tiempo de la Pascua invita a contemplar al Cristo vivo, resucitado, vencedor del pecado y de la muerte.
“Esta caminata es la experiencia de caminar con Jesús en el camino de la misericordia, pero sobre todo que nosotros seamos capaces de amar a nuestros hermanos al estilo de Jesús, este gran ejemplo que nos ha dejado el Papa Francisco: que la misericordia nos ayude a todos a contemplar al hermano, a poder descubrir en el hermano al Señor, que está vivo”, reflexionó el sacerdote.
La joven Amary Villalobos, recorrió entre oraciones, cánticos y alegría las calles con la imagen de Jesús de la Misericordia, junto a su familia. Contó que participa desde que era una niña de brazos y que para su pueblo tiene gran significado por cuanto ha “despertado el amor por la Divina Misericordia en el pueblo”.
“Junto a mi familia soy parte de del Movimiento Apostólico de Jesús de la Divina Misericordia de la parroquia eclesiástica San Rafael Arcángel, cuya misión es llevar el amor de Jesucristo resucitado a todas las personas y recordar que su misericordia siempre está presente en nuestras vidas y es para todos”, expuso con fe y amor.
La Fiesta de la Divina Misericordia, como enseñanza y celebración, fue otorgada a la Iglesia Universal por el Papa Juan Pablo ll, en ocasión de la canonización de Sor Maria Faustina Kowalska, el 30 de abril de 2000 y posteriormente la Santa Sede, a través del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, mediante Decreto del 23 de mayo del mismo año declaró que, «en todo el mundo, el Segundo Domingo de Pascua recibirá el nombre de Domingo de la Divina Misericordia”.
Nota de Prensa

