Un joven conductor de la plataforma de viajes Uber se ha convertido en el protagonista del video más divertido de la semana tras enfrentar una situación tan insólita como desesperante con el sistema de verificación de la aplicación. El clip, compartido originalmente en TikTok, ya acumula cifras astronómicas de visualizaciones y «me gusta».
El desafío del reconocimiento facial
La situación comenzó cuando la aplicación le solicitó al conductor realizar el control protocolar de seguridad antes de habilitarlo para realizar viajes en motocicleta. Para cumplir con la normativa, el sistema exige que el usuario coloque su cabeza dentro de un marco digital, manteniendo los ojos visibles, para validar mediante reconocimiento facial que lleva puesto el casco de protección.
Sin embargo, a pesar de seguir las instrucciones al pie de la letra, la tecnología de la plataforma presentó fallas y se negaba a reconocer el equipo de seguridad del joven, impidiéndole iniciar su jornada laboral.
Una solución «casera» y efectiva
Ante la negativa del algoritmo, el conductor apeló al ingenio improvisado. En lugar de rendirse, tomó un bowl de cocina de color morado, se lo colocó en la cabeza simulando la forma de un casco y volvió a intentar la validación frente a la cámara.
Para sorpresa de los internautas —y del propio sistema de Uber—, la aplicación aceptó el objeto de plástico como un casco reglamentario y desbloqueó el acceso a los viajes. El joven selló el momento con una frase cargada de ironía que se volvió el lema del video: “Medio raro está mi casco color morado”.
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Reporte Relámpago

